El problema
A sus clientes les encanta lo que hace, pero no lo dicen en Google
La mayoría de los clientes satisfechos se van sin escribir una reseña. No porque no quieran, sino porque cuesta: abrir Google, buscar el negocio, encontrar el botón correcto. Mientras tanto, quien busca cerca compara estrellas y número de reseñas antes de decidir adónde ir.
- Pedir una reseña en persona rara vez acaba en una reseña escrita
- Un perfil con pocas reseñas recientes parece menos activo de lo que es
- Los clientes descontentos suelen escribir más que los contentos
