El problema
Cada llamada perdida puede ser un cliente perdido
Cuando está cortando el pelo, sirviendo mesas o con un paciente, no puede coger el teléfono. El cliente llama una vez, quizá dos, y después llama a otro sitio. Fuera de horario, el teléfono suena para nadie. Y contratar a alguien solo para atender llamadas no siempre sale a cuenta.
- Llamadas perdidas justo en las horas de más trabajo
- Preguntas sencillas que interrumpen su trabajo
- Nadie que conteste fuera del horario de apertura
