El problema
Las mismas preguntas, todos los días, a todas horas
¿A qué hora abren? ¿Tienen opciones sin gluten? ¿Cuánto cuestan unas mechas? Contestar los mismos mensajes en WhatsApp y en la web le quita horas a su equipo. Y las preguntas que llegan por la noche o en pleno servicio se quedan sin respuesta hasta que ya es tarde.
- Mensajes repetidos que restan tiempo a la atención en persona
- Clientes que se van a otro sitio porque no reciben respuesta rápida
- Turistas y extranjeros a los que les cuesta hacerse entender
